¿Qué es el «Insurtech»?…

El insurtech

Extracto de la publicación. abril-2016. SABEMOS DIGITAL. Raúl Masa 

Durante los próximos meses se hablará mucho del insurtech, la conjunción de insurance (seguros) más technology (tecnología). Como ya ha sucedido con el fintech, que sería la transformación integral en procesos digitales de los servicios financieros, el insurtech representa lo mismo en el sector asegurador.

Es decir, el fenómeno insurtech se puede definir como la transformación de las compañías tradicionales de seguros adaptadas al nuevo entorno tecnológico en toda su dimensión; así como la llegada de startups que ofrezcan nuevos productos digitales, o bien aporten valor añadido a las empresas ya existentes.

Estos cambios dentro del mundo del seguro, como ya ocurriese en el sector de las financias, se produce por tres motivos: un cambio en la mentalidad de la gente asociado a la evolución tecnológica; la necesidad de asegurar no solo objetos, sino también estilos de vida; y la irrupción de modelos económicos distintos, como la economía colaborativa.

El germen de lo que está por llegar son los comparadores de seguros. Una herramienta, casi primitiva, de lo que será el insurtech. Estas webs sirven para identificar, comparando entre diversos seguros, cuál es el más barato. Ahora, entre otras herramientas, hay startups que afinan más el tiro y guían al cliente de una mejor manera, a través del móvil, etc., en lo que es la explosión insurtech.

Los motivos del cambio

Como ha sucedido con las finanzas, y ese es el espejo donde se mira el insurtech, ha llegado la hora de adaptar el modelo de negocio al máximo. Nadie quiere pagar más cuando no debe. Y eso en todas las franjas de edad. Además, quieren que la comunicación sea online, 24 horas y sin esperas. Eso solo lo puede dar la tecnología. Pero no se trata de que una aseguradora tradicional ponga a disposición de los clientes una app para ver la evolución de un siniestro. Se trata de generar una cadena de valor en todo el proceso asegurador.

Otra clave para el cambio tiene que ver con la evidente evolución tecnológica. Dentro de muy poco tiempo habrá coches autotripulados. Entonces, ¿quién será el responsable en caso de accidente? El conductor, como ahora; el fabricante de coches; el operador de telefonía que conecta el vehículo al 5G…

Lo que está claro, pese al cambio, es que el riesgo seguirá existiendo. Otro caso son los hogares conectados. Ahora podrán predecir futuros siniestros, pero seguirá habiendo. Por eso, el sector asegurador será necesario.

Nuevas cosas para asegurar (sensaciones)

Valoramos cada vez menos poseer algo y cada vez más disfrutar de ciertas experiencias, utilizar ciertos servicios. Hemos pasado de coleccionar sólo objetos a coleccionar también momentos.

Todo esto genera en la sociedad unos cambios de hábitos que a su vez conllevan un cambio en los riesgos a los que nos exponemos. Hablamos, por ejemplo, de riesgos que pueden darse sobre objetos o actividades que hasta ahora no se aseguraban, porque no tenían el volumen suficiente, o bien de riesgos que se producen durante un espacio muy corto de tiempo y para los que no tiene sentido contratar un seguro que tenga una duración de un año, todo lo contrario, puede ser un seguro que únicamente te cubra durante unas horas.

En definitiva, las personas ya no sólo piensan en proteger objetos, sino también en el estilo de vida. Y esa es otra de las claves principales: el cambio de mentalidad.

¿Qué se debe aprender del fictech?

Sin duda, con el sector financiero comparte similitudes: detrás, suele haber grandes corporaciones, son sectores muy regulados, gestionan riesgos… Se podría decir que lo sucedido con el fintech y la banca abre el camino sobre muchos aspectos que tiene el mundo asegurador, lo cual hace que la explosión del insurtech se esté desarrollando a una velocidad mayor que la que lo hizo en fintech.

Como ejemplo, el fintech tardó siete años (2006 – 2013) en conseguir el volumen de inversiones que el insurtech ha conseguido en sólo 4 años (2011 – 2015), concretamente unos 2.500 millones de dólares (Fuente: ‘Venture Scanner’ y ‘CB Insights’).